Dormir mejor empieza por darle espacio al descanso en tu rutina. Antes de buscar un suplemento, revisá qué sucede durante el día y en las horas previas a acostarte.
Mantené horarios regulares
Intentá acostarte y levantarte a horas parecidas, también los fines de semana. Reservá suficiente tiempo para dormir.
Prepará la última hora del día
Elegí actividades tranquilas y reducí la luz intensa de pantallas. Una rutina sencilla y repetible puede ayudarte a bajar el ritmo.
Revisá la cafeína y el alcohol
La cafeína puede interferir con el sueño durante varias horas. El alcohol tampoco es una estrategia para descansar mejor.
Cuidá el ambiente
Buscá un dormitorio oscuro, silencioso y fresco. Durante el día, procurá pasar tiempo al aire libre y mantener actividad física.
¿Y si no alcanza?
Si los problemas persisten, consultá. Los hábitos son parte del cuidado del sueño, pero no reemplazan la evaluación de un trastorno ni su tratamiento.